Hoy conversábamos con una colega respecto a este escurridizo concepto de lo que es la "felicidad", una de esas ideas a las que a veces da lata meterse a desmigajar porque son conceptos manoseados: un libro, un poema, la película sensiblera de will smith, y un intolerablemente largo etcétera... Pero, y dado que este espacio es una verdadera muralla tolerante a cada escupitajo pseudo-creativo que emerge de la subjetividad, me permito el lujo de dar mi propia definición de la felicidad:
No es más que un estado, un constructo sobrevalorado, una ilusión que colapsa ante el análisis... Por qué la dureza de la idea? Dos motivos: lo necesario para comprender que es felicidad esa sensación que nos embarga y embriaga a la vez, y en un mismo gesto, necesitamos del contraste; bien puede ser el dolor: de alguien próximo, la enfermedad invalidante, o una buena tanda noticiosa que cada día se parece más a un obituario colectivo y a una vitrina de lo más perverso de nuestra especie...
El segundo motivo, pues la única certeza que acarrea la felicidad es esta: dada la transitoriedad de su esencia, sabemos que lo que viene es la tristeza. Es decir, y acá tampoco digo nada nuevo, que lo que necesariamente la sucede es la única forma de palpar su grandiosidad, su plenitud... que es la falta de ella. Así como cuando Enrique Lihn le dice a su monstruo/amada que esta "continuamente en busca de su ausencia", como si en esa ausencia se escondiera la ilusión de un regreso; porque con la felicidad pasa así, es un vaivén, una máquina que oscila a velocidades propias, insospechadas, crípticas, pero que a su vez son las que dominan muchos aspectos de nuestras vidas.
A fin de cuentas, si queremos reflexionar en torno a la felicidad, una buena aproximación puede ser comprender a fondo el dolor. Y para eso, quién mejor que tú, Enrique, para ser nuestro Dante compañero a esas profundidaes. QED.
Nada tiene que ver el dolor con el dolor...
Nada tiene que ver el dolor con el dolor
nada tiene que ver la desesperación con la desesperación
Las palabras que usamos para designar esas cosas están viciadas
No hay nombres en la zona muda
Allí, según una imagen de uso, viciada espera la muerte a sus nuevos amantes
acicalada hasta la repugnancia, y los médicos
son sus peluqueros, sus manicuros, sus usurarios usuarios
la mezquinan, la dosifican, la domestican, la encarecen
porque esa bestia tufosa es una tremenda devoradora
Nada tiene que ver la muerte con esta imagen de la que me retracto
todas nuestras maneras de referirnos a las cosas están viciadas
y éste no es más que otro modo de viciarlas
Quizá los médicos no sean más que sabios y la muerte -la niña
de sus ojos- un querido problema
la ciencia lo resuelve con soluciones parciales, esto es, difiere
su nódulo insoluble sellando una pleura, para empezar
Puede que sea yo de esos que pagan cualquier cosa por esa tramitación
Me hundiré en el duelo de mí mismo, pero cuidando de mantener
ciertas formas como ahora en esta consulta
Quiero morir (de tal o cual manera) ese es ya un verbo descompuesto
y absurdo, y qué va, diré algo, pero razonable
mente, evidentemente fuera del lenguaje en esa
zona muda donde unos nombres que no alcanzan a ser
cuando ya uno, qué alivio, está muerto,
olvidado ojalá previamente de sí mismo
esa cosa muerta que existe en el lenguaje y que es
su presupuesto
Invoco en la consulta al Dios
de la no mismidad, pero sabiendo que se trata
de otra ficción más
sobre la unión de Oriente y Occidente
de acápites, comentarios y prólogos
Un muerto al que le quedan algunos meses de vida tendría que aprender
para dolerse, desesperarse y morir, un lenguaje limpio
que sólo fuera accesible más allá de las matemáticas a especialistas
de una ciencia imposible e igualmente válida
un lenguaje como un cuerpo operado de todos sus órganos
que viviera una fracción de segundo a la manera del resplandor
y que hablara lo mismo de la felicidad que de la desgracia
del dolor que del placer, con una sonriente
desesperación, pero esto es ya decir
una mera obviedad con el apoyo
de una figura retórica
mis palabras no pueden obviamente atravesar la barrera de ese lenguaje desconocido
ante el cual soy como un babuino llamado por extraterrestres a interpretar
el lenguaje humano
Ay dios habría que hablar de la felicidad de morir en alguna inasible forma
de eso que acompañó a la inocencia al orgasmo a todos y a cada uno
de los momentos que improntaron la memoria
con impresiones desaforadas
Cuando en la primera polución
-mucho más mística que la primera comunión- pensabas en Isabel
ella no era una persona sino su imagen el resplandor orgástico de esa creatura
que si vivió lo hizo para otros diluyéndose para ti carnalmente
en el tiempo de los demás
sin dejar más que el rastro de su resplandor en tu memoria
eso era la muerte y la muerte advino y devino
el click de la máquina de memorizar esa repugnante devoradora
acicalada en palabras como éstas tu poesía, en suma es la muerte
el sueño de la letra donde toda incomodidad tiene su asiento
la cárcel de tu ser que te privaba del otro nombre de amor
escrito silenciosamente en el muro
o figuras obscenas untadas de vómito
tu vida que -otra palabra- se deslizó, sin haberse podido
engrupir en lo existente detenerse en lo Pasajero hundir el hocico
feliz en el comedero, golpear por un asilo nocturno
con el amor como con una piedra
la muerte fue la que se disfrazó de mujer en el altillo
de una casa de piedra y para ti de sombra y humo y nada
porque ya no podías enamorar a su dueña, temblando
del placer de perderla bajo una claraboya con telarañas
tienes que reconstituir ese momento ahora que la dueña de la casa es la muerte
y no la otra, esa nada ese humo esa sombra
darte el placer de ser ella y de unirte a ella como los labios de Freud
que se besan a sí mismos
lunes, 22 de junio de 2009
jueves, 4 de junio de 2009
Love letter
Dear Karen:
If you're reading this, it means I actually worked up the courage to mail it. So good for me. You don’t know me very well, but if you get me started I have a tendency to go on and on about how hard the writing is for me. But this... this is the hardest thing I ever had to write. There's no easy way to say this so I’ll just say it: I met someone. It was an accident, I wasn’t looking for it, I wasn’t on the make. It was a perfect storm. She said one thing, and I said another... next thing I knew I wanted to spend the rest of my life in the middle of that conversation. Now there's this feeling in my gut: she might be the one. She's completely nuts, in a way that makes me smile, highly neurotic. A great deal of maintenance required. She is you Karen; that’s the good news.
The bad is that I don't know how to be with you right now, and that scares the shit out of me. Because if I am not with you right now I have this feeling we'll get lost out there. It’s a big bad world full or twist and turns and people have a way of blinking and missing the moment. The moment that could've changed everything. I don’t know what’s going on with us and I can’t tell you why you should waste a leap of faith on the likes of me. But damn you smell good, like home, and you make excellent coffee. That's gotta count for something, right?
Call me!
Unfaithfully yours,
Hank Moody
Extraído de Californication; S02E10
muy recomendable...
If you're reading this, it means I actually worked up the courage to mail it. So good for me. You don’t know me very well, but if you get me started I have a tendency to go on and on about how hard the writing is for me. But this... this is the hardest thing I ever had to write. There's no easy way to say this so I’ll just say it: I met someone. It was an accident, I wasn’t looking for it, I wasn’t on the make. It was a perfect storm. She said one thing, and I said another... next thing I knew I wanted to spend the rest of my life in the middle of that conversation. Now there's this feeling in my gut: she might be the one. She's completely nuts, in a way that makes me smile, highly neurotic. A great deal of maintenance required. She is you Karen; that’s the good news.
The bad is that I don't know how to be with you right now, and that scares the shit out of me. Because if I am not with you right now I have this feeling we'll get lost out there. It’s a big bad world full or twist and turns and people have a way of blinking and missing the moment. The moment that could've changed everything. I don’t know what’s going on with us and I can’t tell you why you should waste a leap of faith on the likes of me. But damn you smell good, like home, and you make excellent coffee. That's gotta count for something, right?
Call me!
Unfaithfully yours,
Hank Moody
Extraído de Californication; S02E10
muy recomendable...
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